Thursday, May 02, 2013

Diálogo y libertad bajo palabra

Hölderlin

También acá discurrimos en libertad bajo palabra.

"Contra el silencio y el bullicio, invento la Palabra", escribió Octavio Paz en una inolvidable página que el fiscal Vischinsky espía día y noche.


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Ni aun en situaciones de extremo fanatismo y de terror enseñoreado, es descartable el diálogo. Por el contrario: se hace imperativo.
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La figura tutelar del alción, invocada en la peor de las tempestades, emerge salvadora. El Salvador es un ejemplo.
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"Somos un diálogo".

Así lo dijo Hölderlin, uno de los más grandes poetas de todos los tiempos, y añadió algo que solemos pasar por alto en la refriega:

"Podemos oírnos los unos a los otros".
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Poéticamente y lleno de méritos (también lo dijo Hölderlein) puede el hombre morar sobra esta tierra.

Friday, April 19, 2013

CONTRA MI TESTIFICA UN INSPECTOR DE HEREJIAS

Heberto Padilla
 
 
WILLIAM BLAKE

Lo recuerdo ahora por un poema de Heberto Padilla. Tal vez su mejor poema.

Hará unos tres años me apoyé en INFANCIA DE WILLIAM BLAKE para compartir algunas reflexiones sobre el sectarismo. Sin más, cito su sexta estancia:
...

"Te decían:

Lo niños como tú, William,
serán negados por el ángel;
blasfemas, robas en la despensa;
tienes la cara sucia;
andas siempre con claves
y grabados
y láminas…


Tú, arqueado el cuerpo, sonreías.

¡Ay, Blake, el siglo veinte
no es un simple grabado
en que batallan el arcángel y el diablo!
Es esta trampa
en que luchamos, es esta lluvia
que nos ciega. Han arrasado las despensas
y no hay señales
ni claves
que no pueda entender
el Ministerio de Guerra.

Entra, aún estamos en vela.

Cualquier día
me gritan a la puerta:
Un hombre con paraguas, mi señor

(No puedes conocerlo. Es de esta época)
Cualquier día
penetran en mi cuarto.
Mostró insignias, señor

Cualquier día
me obligan a salir a la calle,
me apalean; me lanzan como a una rata
en cualquier parte.

(Tú no puedes saberlo. Es de la época)

Contra mí testifica un inspector de herejías."
 

Sunday, April 14, 2013

Entre sombras y luces


 
Creo que llegó la hora de buscar en serio un clima de civismo y de concordia,  y de superar en todos los ámbitos públicos (y hasta en los privados) la exasperación de los enconos. No es fácil, desde luego. No lo es, entre otras cosas, porque ese proceso de rectificación comporta algo que es mucho menos frecuente de lo que parece: la autocrítica sincera, así como el reconocimiento y la auténtica comprensión del otro. Hacer esto último es una práctica olvidada. Cuando alguien la ejerce, de inmediato es visto como sospechoso y puesto en cuarentena por los fanáticos de lado y lado.  

En tiempos de crispación y de exclusiones, la moderación es perseguida por los  extremismos y genera una paradoja: el equilibrio como subversión. Es más, cualquier referencia al diálogo suele confundirse con una invitación a declinar ideas o principios o a desistir de críticas y de razonables disentimientos, y se le estampa con arrogancia el rótulo de “ingenua”.  

Algunos desconocen el sentido del viejo dicho de que lo cortés no quita lo valiente (por cierto, lo inverso también es verdadero) y prefieren la acrimonia discursiva y el rechazo sumario a quienes marcan distancia con los iracundos. El espíritu de secta nos ha hecho mucho daño, tanto, que algunos, retóricamente muy “prevenidos” frente a sus letales efectos, cayeron también bajo su soberbio influjo. Aún así, estoy seguro de que los venezolanos estamos a tiempo de recobrar la calma para seguir el curso de un país que procura con esfuerzo justicia y libertad y que puede hacer de la política una contienda, dura a veces, pero siempre constructiva.  

Como dijo el poeta Fernando Paz Castillo en un bellísimo libro: hay luces entre las sombras. No todo está signado por el odio.  

Hoy pienso en Jovellanos, tan apropiadamente recordado por Julián Marías en un ensayo que ahora, día importante en mi país, repaso con republicano interés y sobria admiración. España, en su tiempo, se quedó sin Jovellanos por desoír voces serenas, voces que no eran ni de claudicación ni de miedo. Ojalá no sea el caso de Venezuela. La historia ofrece ejemplos de cómo los inmoderados terminan siendo llamados al botón, pero no por su conciencia, sino por terribles realidades, y a un altísimo costo para el pueblo. Son lecciones. 

Mirando las repetidas variedades de los verdes que el balcón me ofrece esta mañana, escribo la palabra “esperanza” y sigo la lectura.   

P.D: El título del ensayo de Marías es Jovellanos: concordia y discordia de España. Está incluido en su libro SER ESPAÑOL (Planeta, 2000).

Thursday, March 21, 2013

LA POESIA POESIA (Y RUEGA)

Día Internacional de la Poesía
 
 
Botticelli. Detalle de La Primavera

 Entre viejos borradores y papeles, un poema de Haroldo de Campos y unas líneas de Gustavo Adolfo Bécquer.

El poema del brasileño se titula Oda (explícita) en defensa de la poesía en el día de San Lukács y tiene
estos versos:

te detestan
(…)
porque no tienes mensajes
y tu contenido es tu forma
y porque estás hecha de palabras
y no sabes contar ninguna historia
y por eso eres poesía
como cage decía


o como
hace poco
augusto
el augusto:

la flor flora
el colibrí colibrisa
y la poesía poesía


La bellísima estrofa de Bécquer nos recuerda que también la poesía es ruego:

“¡Quién fuera parte
de la plegaria
que solitaria
mandas a Dios!”


Y en ambas citas, Juan de Yepes:
música callada y soledad sonora.

Monday, February 25, 2013

CHAVES


Manuel Chaves Nogales

Lectura iniciada en la madrugada, y por “error”. Buscaba otro libro y me salió esta maravilla, a la que había previsto entrarle en mi próximo vuelo más o menos largo. Sabía, por supuesto, de las opiniones favorables, pero no me esperaba tanto. Es la buena prosa de quien sabe decir mucho en pocas líneas y cerrar sus párrafos con el giro displicente de una torera exacta. Se dice que fue un soberbio autor de reportajes. Después de un largo ninguneo, ha sido elogiado por algunos grandes. Ahora entiendo que no es para menos esa reivindicación entusiasmada. Hace un tiempo, leyendo el diario de Manuel Azaña, supe que este partidario suyo, fue, además de periodista genial, un hombre agradecido y noble.

Estoy ya en Kiev y han vuelto los bolcheviques con su propaganda apabullante. No quiero perderme ni un detalle de su ominoso retorno. Van y vienen los rojos. Van y vienen los blancos.

Estas páginas son y no son las de una novela. Atrapado desde hace rato por el testimonio de un bailaor que vivió los años iniciales de la revolución rusa, que presenció la maestría oratoria de Trotski en Kiev y que no ocluyó dato alguno para que su interlocutor vislumbrara el terror que vendría, hago una pausa para consignar la razón que me llevó a adelantar una lectura y dejar para mañana otra: la de los ensayos de Peter Handke, que dejé de buscar cuando me topé con este sencillo y formidable comienzo de relato:

PARIS, 1914

A la sombra espectral del Moulin de la Galette, en el calvario pedregoso de la rue Lepic, deslizándose junto a los jardincillos empolvados de los viejos estudios de pintor, que huelen a permanganato y aguarrás; cobijándose en las grietas de la desvencijada plaza de Tertre, en aquel paisaje lunar que es hoy el corazón de Montmartre, va haciéndose viejo mi amigo Martínez
”.

Estoy leyendo El maestro Juan Martínez que estaba allí, de Manuel Chaves Nogales (Libros del Asteroide, Barcelona, 2007) y comparto mi efusión.


Tuesday, February 12, 2013

LABERINTO DE FORTUNA

 
Amigo lector, cumplimos con informarle que en sus manos no tiene un libro, sino un instrumento musical. Si se siente defraudado, le recomendamos dejarlo en el estante o en la mesa donde lo encontró. Pero no nos haga caso todavía. Espere un poco. Nadie le ha dicho si es prosa o verso o si es cuento o canto, cuerda o viento. Para elaborarlo, su autor viajó a tiempos antiguos de... la lengua y lo fue afinando poco a poco, hasta llegar al siglo XX. Tal vez sospeche ya que tocar este instrumento puede ser una experiencia interesante. Busque entonces la página 101 y lea en voz alta para confirmarlo:

“Si alguna noche llegas, retrocedes, te vas aproximando a la zona prohibida, no te amilanes de ninguna forma. Entra sin miedo (aunque con miedo lo hagas) en esa punitiva bifurcación del laberinto cuyo riesgo mayor consiste en desear que prevalezca. Quédate donde estabas hace sólo un momento, es decir, en la duda. Allí tal vez aprenderás a no creer en nada parecido a esa virtud mugrienta que arropa a los gregarios. También podrás atestiguar sin proponértelo que ninguna verdad es la misma dos veces”.

Ya ha tocado la puerta (otro instrumento) y lo han invitado a pasar. Es poesía en un dédalo contemporáneo. Hay ráfagas de historia y desencanto, pero también amores y misterios y, sobre todo, esplendor en las palabras. Bienvenido al laberinto de fortuna. 

JOSE MANUEL CABALLERO BONALD es el luthier. Nació en Jerez de la Frontera el 11 de noviembre de 1926. Novelista, flamencólogo y poeta. Memorialista. Premio Cervantes 2012. De la reedición imaginaria que en Venezuela se ha hecho de su libro Laberinto de fortuna sólo se ha publicado esta contratapa en el blog de FCC, su servidor.

Thursday, January 10, 2013

Sentencia del TSJ: un insulto a la inteligencia


Al leer la sentencia que ayer emitió el Tribunal Supremo de Justicia, acerca del acto de juramentación presidencial, encuentro en su mención del artículo 231 de la Constitución una notable incongruencia. Me refiero a un error que muestra el enredo argumental de quienes quieren ser sofistas sin poseer la suficiente preparación para redactar falacias. Sostiene la Sala Constitucional que el presidente, por haber sido reelecto, “ya está en posesión del cargo” para este nuevo período. Sin embargo, expresa también que Chávez "podrá juramentarse ante el TSJ con posterioridad al 10 de enero", aunque no le otorga mucha importancia a ese acto. Resulta que la única mención que el referido artículo 231 hace del TSJ, es, precisamente, para indicar que el presidente debe “tomar posesión” del cargo ante ese órgano, si no pudiere hacerlo en la Asamblea Nacional. Esto es: si el presidente va a juramentarse ante el TSJ “cuando cese la causa sobrevenida” (lo dice la sentencia), es porque necesita hacer algo que no ha hecho: “tomar posesión”. Si no, ¿para qué? ¿Cómo sostiene entonces la sentencia que el presidente ya está en posesión del cargo?  

Ni como sofistas aciertan. Pero, claro, entendemos que no se trata de hábiles argumentadores y por eso este comentario resulta ocioso. Se sabe que el TSJ, como diría Borges de cierta enciclopedia china, ejerce el caos desde hace tiempo. Acá se trata de un caos judicial orientado por una degradacion: el vasallaje político de los "magistrados".  

Así, para el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, como su inexorable lógica establece, "el presidente no está, pero está". Y punto. Siguen el sello y las firmas que rubrican este insulto a la inteligencia, la ética y el derecho.